Mi hermosa burocracia. Ah! pero que bonito es llegar a una oficina con la incertidumbre si tu trámite va a ser rápido, qué no se te olvidó un papel o no traes las copias requeridas. Qué bonito es acercarte a una secretaría con la sonrisa invertida, de mal humor, atorada en un escritorio sin futuro. Que con el peor ánimo del mundo va a responder tu pregunta, obviando la respuesta.
Estrictos horarios medidos por segundos. Ni uno más, solamente minutos de menos.
Escritorios junto a escritorios. Trámites por aquí, trámites por allá solamente para conseguir una firma o un sello. Qué bonito es hacer colas de hasta horas solamente para que te digan que no. Que debías de hacer un oficio, un memo o una carta dirigida a fulano de tal. Qué tu trámite no es aquí: "Este se paga allá! Siguiente!", y que bonito, que bonito! pero me cae es que es muy bonito! voltear y ver una cola aún más grande.
En Burocracialandia no hay lugar para la frustración ni el mal humor, no se gana nada ni se acelera nada, al contrario solamente sonreir y tomarlo de la mejor manera, si no, un amable empleado con menor educación que un niño en Etiopía con la mano en la cintura y con un relajado y burocrático sueño por las noches puede negar el trámite que podría hacerse en segundos, si! en apenas segundos!
Ya sea para pedir una constancia, una factura de un coche, un trámite ante aseguradora, carta de antecedentes no penales, copias de recibos de agua, inscripción en escuela pública y privada eh?, el trámite que se te ocurra, el que sea, está lleno de burocrácia.
Ah, pero que bonita es mi burocracia, chinga! Con unos pesitos todo se mueve más rápido, el empleado mediocre se hace eficiente, digno de medallas y premios por conducta laboral. Reglamentos, procedimientos y trámites se evaporan, solamente aparece el sello o la firma.
Te pido que te pongas en el lugar de un burócrata, el que sea, aquel que te negó un trámite, aquella que te hizo dar vueltas a lo tarugo. Imagina que tienes un complicado pero muy estricto horario de 11 a 5, con tus 2 horas y media de comida. Reloj checador no es impedimento, por que un compañero se la puede rifar por ti y llegar puntual. Tu trabajo consiste en la ardua tarea de recibir papeles y sellarlos. Imagina lo que debe ser eso! Seguro es más relajado reparar un satélite en órbita a miles de kms de velocidad que mojar un sello y estamparlo en una hoja de papel. Pero eso si, cero actividad física, no te tienes que mover salvo para ir por un café y comprar una galletas a la señora del puestecito de la entrada. La monotonía gobierna tu vida laborar. Tienes de 2 opciones a como yo lo veo: 1) Trabajar de la manera más mediocre, haciéndo el mínimo esfuerzo, echado raíces en tu escritorio desvencijado ó 2) Hecharle ganas y con suerte ganar un aumento o cambio de trabajo.
Qué con eso? Seamos realistas, todo el mundo ha sido víctima de la borucracia. Trámites simplificados y rápidos. Empleados amables y oficinas ordenadas. Sistemas funcionando. Actitud de servicio al cliente. Pero es tan bonita mi burocracia que la extrañaríamos todos. Seamos honestos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario